La Correduría de Seguros Salvador Andreu nació como un negocio familiar. Nuestro abuelo, quien fundó nuestra correduría en Torrent (Torrente, Valencia), decidió lanzarse a la piscina, convertirse en autónomo y crear su propio negocio. Él mejor que nadie, y nosotros a día de hoy, conocemos de primera mano lo difícil que es levantar un negocio propio, trabajar por tu cuenta y lograr dedicarte a lo que te gusta. Sabemos que hacer prosperar un ejercicio profesional propio conlleva muchos gastos, en especial los primeros años. Además, siempre se teme no poder realizar todos los pagos que, independientemente de los ingresos y de tu capital, siempre van a seguir existiendo. Existen obligaciones económicas que no puedes eludir y cualquier gasto que puedas eliminar o reducir parece idóneo. Sin embargo, hay algunos básicos que más vale no excluir, como es el caso de asegurar tu negocio.
¿Por qué es importante asegurar tu negocio?
En nuestro caso, por nuestra experiencia y trayectoria en el mundo de los seguros, sabemos que disponer de un seguro para tu negocio, acorde con el sector y las necesidades de tu empresa, es imprescindible. Consideramos que es esencial informarse bien, buscar una correduría o un seguro que se ajuste a tus verdaderas necesidades, y garantizar una solución ante cualquier problema. Está claro que un seguro cuesta dinero y, por tanto, se suma al resto de gastos (algo que siempre quiere reducir cualquier autónomo). Sin embargo, en el momento de tener que hacer alguna inversión importante por algún imprevisto (inundación, robo, conflicto con un cliente, incendio, daño de un trabajador, baja médica de un socio, problemas informáticos,…) estará cubierto. El hecho de tener un seguro acorde con tus necesidades puede ahorrarte dinero a largo plazo y, desde luego, te ayuda a controlar tus gastos, teniendo la seguridad de que no se van a disparar en cualquier momento por cualquier contratiempo.
Muchas veces nos confiamos y damos por hecho que, si hacemos las cosas bien, no tienen porqué darse problemas. En parte es verdad. Haciendo un buen trabajo, podemos evitar gran cantidad de conflictos innecesarios. Sin embargo, siguen habiendo muchas situaciones que son inevitables y se escapan de nuestras manos.
¡Algunos ejemplos y situaciones!
Vamos a plantear varias situaciones sencillas como ejemplos.
Por ejemplo, ¿qué ocurre si entra un cliente en nuestra tienda y se apoya en un estante o producto que se cae y se rompe? ¿Qué costes imprevistos nos puede suponer? En primer lugar, el cliente buscará una compensación si se lastima, pudiendo incluso demandar judicialmente a los propietarios de la tienda. Además, como gerentes del comercio, querremos reponer ese material dañado.
Esa misma tienda, debido a circunstancias meteorológicas adversas o robo, puede verse afectada perdiendo parte del stock y/o viendo deteriorado el propio local. ¿Cómo ser capaces de levantar de nuevo un negocio cuando el desastre se ha llevado todo por delante?
En negocios en los que se trabaja de manera continua con personas, como residencias, clínicas médicas, centros tatuadores y de estética, farmacias, etc. los riesgos se aumentan, en especial, cuando se trata de negocios del sector sanitario. ¿Qué ocurriría si en una residencia o farmacia se estropease lo que tenemos refrigerado por un apagón eléctrico?
Podríamos poner más ejemplos. Estos son solo algunos para hacer ver al autónomo que más vale prevenir que curar y, en este caso, es conveniente invertir en asegurar tu negocio con un seguro de confianza.